Orígenes

Una ginebra con historia

El origen de la mejor ginebra gallega comienza en 1870 y tiene una historia realmente curiosa.

Era un hábito para Don José Espinosa Salgado, señor del pazo de Cascaxide, contemplar los atardeceres sobre el verde Valle del Trasdeza, perfilado por los imponentes montes de Faro y Farelo, con una copita de aguardiente que aromatizaba con unas hojas de menta salvaje que recogía en sus tierras.

En el verano de 1870 llegó a sus oídos que los ingleses habían comenzado a combinar su popular ginebra con un brebaje gaseoso llamado agua tónica.

Ginebra gallega
Ginebra gallega

El resultado era una bebida refrescante y muy saludable. Y, a partir de ahí, decidió sustituir su copita de aguardiente, por el nuevo combinado inglés.

Hizo traer desde las islas británicas varias cajas de agua tónica.

Se enfrascó en la producción de su propia ginebra, utilizando los alambiques que habían destilado su aguardiente, incorporando al proceso hierbas, plantas y frutas que crecían en sus tierras (como el fruto del Himalaya). Todo ello junto a la pureza del agua de los manantiales del Deza.

El resultado fue todo un éxito que traspasó los muros del pazo…


Creando una bebida única, que contenía la profundidad y espiritualidad del alma de Galicia.


Sorprendiendo a sus invitados con ese combinado de ginebra y agua tónica, con el que marcaba la diferencia en la época.

Ginebra gallega
Ginebra gallega

En 2015, la actual propietaria del PAZO DE CASCAXIDE, Doña Lucía Ilduara Espinosa y su marido, Don Antonio Castel Blanco (Condes de Castel Blanco) en pleno proceso de restauración del Pazo (joya arquitectónica del siglo XVII) encontraron entre los archivos, la receta de la ginebra que había elaborado con gran cariño su bisabuelo.

En 2018 fue cuando decidieron poner en valor esa bebida, para destilar una ginebra con alma gallega.

Una ginebra con historia

Ginebra gallega

Era un hábito para Don José Espinosa Salgado, señor del pazo de Cascaxide, contemplar los atardeceres sobre el verde Valle del Trasdeza, perfilado por los imponentes montes de Faro y Farelo, con una copita de aguardiente que aromatizaba con unas hojas de menta salvaje que recogía en sus tierras.

En el verano de 1870 llegó a sus oídos que los ingleses habían comenzado a combinar su popular ginebra con un brebaje gaseoso llamado agua tónica.

Ginebra gallega

El resultado era una bebida refrescante y muy saludable. Y, a partir de ahí, decidió sustituir su copita de aguardiente, por el nuevo combinado inglés.

Hizo traer desde las islas británicas varias cajas de agua tónica.

Se enfrascó en la producción de su propia ginebra, utilizando los alambiques que habían destilado su aguardiente, incorporando al proceso hierbas, plantas y frutas que crecían en sus tierras (como el fruto del Himalaya). Todo ello junto a la pureza del agua de los manantiales del Deza.

Ginebra gallega

El resultado fue todo un éxito que traspasó los muros del pazo…

Creando una bebida única, que contenía la profundidad y espiritualidad del alma de Galicia.

Sorprendiendo a sus invitados con ese combinado de ginebra y agua tónica, con el que marcaba la diferencia en la época.

Ginebra gallega

En 2015, la actual propietaria del PAZO DE CASCAXIDE, Doña Lucía Ilduara Espinosa y su marido, Don Antonio Castel Blanco (Condes de Castel Blanco) en pleno proceso de restauración del Pazo (joya arquitectónica del siglo XVII) encontraron entre los archivos, la receta de la ginebra que había elaborado con gran cariño su bisabuelo.

En 2018 fue cuando decidieron poner en valor esa bebida, para destilar una ginebra con alma gallega.

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